speak now or forever hold your peace in pieces

6/4/10

World's end

El sol despliega sus brazos dorados y nos acaricia.
Sonrío y balanceo los pies, y tú, de pie sobre el muro, caminas hacia mí con una retadora sonrisa. Suspiro débilmente al sentir el viento jugueteando con mi pelo y con mi ropa. No siento nada más que el olor a bosque y a verano y a nubes.
-Hola, Boo -dices sentándote a mi lado. Cierras los ojos y haces una pausa-. Va a llover.
-¿Cómo lo sabes?
Me miras divertido. No sé si creerte.
-Lo huelo. Huelo lluvia.
Observas el cielo y el sol se acomoda caprichoso en ti, en tus ojos, en tu pelo y en tus labios. Voy a replicar, pero de pronto una gota cae en mi cara y resbala lentamente por mi mejilla. Curiosa, extiendo la mano.
-Llorona -dices dándome un golpecito en el brazo.
Entrecierro los ojos.
-No estoy llorando -digo sin mirarte-. Es...lluvia -exclamo sorprendida.
-¿Ves?
Estás orgulloso de ti mismo y esperas a que yo lo reconozca.
Pero estoy demasiado ocupada notando cómo el ambiente se humedece y muchas gotas, miles de ellas, caen sobre nosotros como lágrimas celestes. Tú sueltas una risa cristalina. Levantas los brazos e intentas atrapar la lluvia entre tus dedos.
Nubes blancas y grises, brillantes, aparecen en el cielo azul, aunque dejan pasar al sol, que se cuela juguetón entre sus formas redondeadas.
Un bonito espectáculo.
Saltas del muro y comienzas a bailar, tan empapado como lo estoy yo ahora mismo. Ríes sin parar con esa risa tuya tan contagiosa y te vuelves hacia mí con un brillo enloquecido en la mirada. Das miedo.
-Vamos, Boo. Vamos -me tiendes la mano y yo te sigo, te sigo al fin del mundo.

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