speak now or forever hold your peace in pieces

9/7/10

Hate u, hate me

Pues sí.
Le odio a él, por embrujarme de esa manera durante todo un año, por EXISTIR. Me he dado cuenta de que tan sólo es otro de tantos. Y yo no lo quería, no quería que lo fuera. Y por eso me odio a mí misma con todas mis fuerzas, por ser una estúpida rematada soñadora. Ya era hora de que me enterara; es como si todo el mundo te gritara a la vez: LOS CUENTOS DE HADAS NO EXISTEN, ESTÁS EN LA VIDA REAL, NIÑA, Y LA VIDA REAL ES DURA Y NO TIENE PIEDAD CONTIGO. Así es como me siento. Como una cría bobalicona leyendo un cuento de princesas que, para variar, acaba mal.
Pero esa luz que me alumbraba hasta hoy se apagado de golpe, y en su lugar ha aparecido otra, mucho más brillante, que aunque a veces parpadea, sé que no se irá.
Y ahora sé a ciencia cierta que lo que sentía NO era real, era una quimera que yo misma me había creado, que todo el mundo había creado a mi alrededor, y no creáis, era agradable. Pero se vuelve menos agradable cuando todo se rompe y te quedas desnuda, sin nada a lo que agarrarte. Entonces es cuando aparece el hombro en el que apoyarte. Suerte que ha aparecido, que si no me iba yo corriendo sin dudarlo ni un segundo. De verdad, me he hundido en el agua caliente y he deseado que todo se fuera volando, que todo esto nunca hubiera ocurrido, que nunca me hubiera fijado en una persona así. Y él no tiene la culpa, la tengo yo, lo sé, pero quiero dejar de vivir un ratito. Creo que lo que siento no es enfado, para nada, sino más bien... Agh, FRUSTRACIÓN, DESENGAÑO, DESESPERACIÓN. ODIO.
Si la esperanza es lo último que se pierde, creedme, ya no tengo nada.

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