Ayer me encontré con ese. Sí, ese que me tiró un par de botellas de agua por encima. Si no fuera porque llevaba el mismo bañador de tablas de surf no le habría reconocido, porque tenía el pelo más largo. Quise saludarle, pero claro, mi queridísima hermana quería ver las fotos del final y él se largó. Recuerdo que me cayó bien. Supongo que al fin y al cabo era igual que todos los tíos en general, pero me hacía reír. Me gustó cuando fuimos a la piscina y él dijo: "Victor, ¿te has aplicado la loción solar?" con un tono tan sumamente repipi que me dio un ataque de risa.
Supongo que no me gustaría haberle conocido un poco más de lo que le conozco. Eso siempre hace daño. Siempre.
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