Odiaba demasiado y quería a todo el mundo, y era una decepción tras otra.
Ella medía a la gente por su capacidad de perderse. Atravesaba las cosas e intentaba saberlo todo, todo, incluso lo que dolería saber. Tenía la piel demasiado fina, las palabras se le metían por los ojos y por las orejas y ella las pensaba y las volvía a pensar, y las transformaba para ella en diminutas estrellas, y ella estaba formada de estrellas, de plumas y de sueños rotos. Sobre todo sueños rotos. Porque parecía que todo lo que soñaba se le rompía entre los dedos y nunca conseguía repararlo, aunque siempre, siempre tenía una sonrisa escondida, pero no para cualquiera, esa sonrisa era especial y era para ese alguien que pudiera hacerla reír o inventarle un sueño nuevo. Perdió un año entero de su vida por alguien que no solo le rompió los sueños sin saberlo, sino que también los pisoteó y la dejó tirada en la calle, sin nada que perder y tampoco nada que ganar, porque ya había perdido lo que dicen que es lo último que se pierde, que es la esperanza.
Y ella intentó reinventarse. De nuevo. Otra vez. Como siempre.
Y lo consiguió, y ahora tiene el corazón blindado al cien por cien, aunque yo sé que volverá a enamorarse una y otra vez, de todas las personas del mundo, porque todas tienen un beso para ella, y ella quiere todos los besos del mundo.
G.e.n.i.a.l
ResponderEliminar(oinclusomás)
Tiene un toque de un nosequé que adoro. Algo de magia, algo de sueños... algo. En serio, fantástico (:
Coincido total y absolutamente con Sunshine.
ResponderEliminarTú siempre le das ese toque que te medio encoge el corazón y que te hace suspirar :)
¡Eres genialosa, Elly!
Muy pero muy bonita :)
ResponderEliminarBy the way, te nominé al juego del 4 en mi blog Clic