[...] Había un lobo que la manada mantenía apartado, porque, aunque era vigoroso y un cazador temible, no era amado por nadie. Ese lobo solitario se convirtió en un ser triste y amargado. Un día se encontró en su territorio con una gacela que había perdido su rebaño. Él tenía mucha hambre, la presa era fácil y se dedicó a cazarla. La gacela huía desorientada, porque no sabía adónde ir en aquel territorio desconocido. Entonces decidió hacer frente a su perseguidor y le habló en su propio lenguaje. Jamás un lobo sintió menos hambre aquel día.
Yo he conocido a ese lobo, mi señora. El lobo que se enamoró de una gacela. El lobo que volvió a su manada y llegó a ser su jefe. El lobo invencible porque es amado por esa gacela. Gunelle, no me olvides. Quédate a mi lado como yo estoy junto a ti. Te amo más de lo que ningún hombre es capaz de amar.
Tu bienamado,
Iain MacNèil
Mi bienamado, ¡cómo te reconozco! Transformas todos mis miedos. Así, con tu cuento, el lobo de mis pesadillas se ha convertido en un ser querido. Porque eres tú ese ser amable que ocupa todo mi corazón. Y el territorio que era salvaje a los ojos de la gacela se ha convertido ahora en su mejor refugio y su nido más sólido... ¿Qué necesidad tiene ahora de su rebaño? Ninguna, puesto que posee el amor de un lobo...
Gunelle Keith
[El Clan de Mallaig, Diane Lacombe] *_________*
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