-¿Para qué has vuelto? Estábamos mejor sin ti, más felices sin ti, contentos con tu ausencia. Y nos reíamos de tu estupidez, de tu cobardía, de tu presunción...
-¡Sí, de tu presunción! ¿Quién se fijaría en ti, quién iba a fijarse jamás en ti? [...] ¿Qué has hecho tú comparado con lo que ha hecho el Elegido? [...] ¿Quién no iba a preferirlo a él...? [...]
-¡Sí, de tu presunción! ¿Quién se fijaría en ti, quién iba a fijarse jamás en ti? [...] ¿Qué has hecho tú comparado con lo que ha hecho el Elegido? [...] ¿Quién no iba a preferirlo a él...? [...]
No eres nada, nada, nada comparado con él.
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