speak now or forever hold your peace in pieces

31/1/11

Está allí, ha colocado la manta en el suelo, sentada con las piernas cruzadas, un calcetín lo lleva y otro no. Le arranca susurros a las cuerdas de la guitarra y canta en voy muy bajita, murmura como para sí misma, en realidad espera que nadie la oiga, pero Sonny ha entrado y la oye, claro. Se agacha detrás de ella, no deja de mirarla. Juno se ha pintado los labios y el pelo le cae sobre los ojos, esta noche sí parece una diosa, de las temibles. Entonces Sonny también canta, bajito, junto a ella forma una melodía dispar y agridulce. Su voz ronca complementa a la de Juno, tan aguda y tan grave a veces.
Ella deja de tocar y se gira para mirarle, sonríe, hace mucho que no lo hace.
-Este sitio es precioso -susurra Sonny desviando la mirada hacia la ventana. Las luces de la colina se confunden con estrellas, naranjas, doradas, azules-. Dame...
Le coge la guitarra a Juno y prueba unos cuantos acordes. Do, la, fa. Ella se levanta y pasea por la habitación, en realidad mira a Sonny desde todos los ángulos, así con los hombros encorvados y las luces de fuera reflejándose en los brazos desnudos. Al final, se sienta de nuevo delante de él. Sonny empieza a cantar; ella tiene la mirada fija en sus dedos ágiles. Y de pronto la música ha cesado, y tiene las manos de Sonny en el pelo y sus labios buscan los de ella.
-Mi... guitarra...-susurra ella; el instrumento ha quedado en el suelo, entre los dos. Aún vibra con el último acorde grave.
-Lo siento...
Sonny se incorpora, Juno lo mira pero sin mirarle. Entonces él se va. Esa noche, Juno se queda durante mucho rato sentada en la cama, en la oscuridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario