Todos necesitamos a alguien que nos diga la verdad cuando todos los demás no lo hacen. Cuando los otros desvían los ojos y sonríen, pero tú no necesitas sonrisas, necesitas un trozo de tierra sobre el cual poner los pies. Yo tenía a Sky, porque él sí sabía lo que era verdad y lo que era mentira, lo que era bueno y lo que era malo, lo que era cielo y lo que era infierno.
Pero también necesitamos a alguien... a alguien que nos suavice las verdades con rayos de sol y que nos rescate cuando nos estamos muriendo y nadie se da cuenta. Ahí entraba yo. Debbie, la niña que nunca fue una niña pero sin embargo deseaba serlo con todas sus fuerzas. Yo creía en la esperanza, en que algún día nos despertaríamos por la mañana y estarían el sol y la luna juntos en el cielo. Sky no. En eso éramos diferentes. Vaya dos.
Dicen que si la luna y el sol se llegan a tocar, explotaríamos. Sky y Deb son como una luna y un sol, y cada uno de tus textos es como... una explosión a escala.
ResponderEliminarPor cierto, I believe in music. (Es lo primero que he pensado al ver el título)